Qué son las corrientes armónicas y cómo afectan a la calidad eléctrica en una instalación 

La integración de la electrónica de potencia dentro de los modelos productivos es una tendencia evidente, sin embargo, más allá de las grandes ventajas que incorpora, es también el causante de diversos problemas en la calidad eléctrica en las instalaciones, siendo los más habituales los disparos intempestivos, resonancia, sobrecargas en el neutro y los efectos negativos que conlleva, como la disminución del rendimiento en los sistemas de transporte y utilización, caída del factor de potencia, huecos de tensión o microcortes, resonancia, envejecimiento prematuro de los componentes de la red, aumento de temperatura de cables y en general un mal funcionamiento en del sistema eléctrico.

Mobirise

Pero... ¿qué son las corrientes armónicas?

La electrónica de potencia con la que estamos en contacto a nivel domestico y mucho más a nivel industrial, está compuesta por circuitos electrónicos que se alimentan de corrientes que no son puramente senoidales, es decir, los reguladores de frecuencia que usan los motores, demandan un paso de corriente alterna (CA) a corriente continua (CC) y luego de CC a CA, en una instalación habitualmente se suministra CA, esto requiere el uso de rectificadores o convertidores electrónicos, que son los que generan las corrientes armónicas. Este perfil de consumo lo podemos ver en motores de velocidad variable, máquinas soldadoras, ordenadores, iluminación LED, lámparas fluorescentes, lámparas de descarga, asesores, etc.

Entre las principales soluciones que ofrece el mercado para mejorar la calidad eléctrica, se encuentran las baterías de condensadores, que en principio parece una solución efectiva, sin embargo, su principal función es mejorar el factor de potencia, dejando desatendidos los problemas relacionados con las corrientes armónicas, como mencionamos anteriormente, es en este sentido que gracias a la rápida evolución del mercado en dar solución a estos problemas, se disponen de equipos específicos que además de equilibrar el factor de potencia, que incide de forma directa en la reducción de recargos por penalización de energía reactiva, reduce las caídas de tensión al disminuir la tasa de distorsión armónica, además reduce las perdidas en los conductores y transformadores por efecto Joule, y equilibrando las fases en el sistema de distribución para mejorar así la calidad eléctrica de un sistema. De esta manera mejorar la eficiencia y prolonga la vida útil de la instalación.  

Comparte esta Página