¿Cuál es tu huella de carbono y el precio que pagas por el CO2 en la energía que consumes?

Adoptando una definición sencilla se entiende como huella de carbono, la cantidad de CO2 que emitimos a la atmosfera durante nuestro proceso productivo, la forma de calcularla esta estandarizada y podemos hacerlo nosotros mismos, en función a la energía que consumimos. Pero a menudo nos surgen dudas sobre ¿cuánto nos cuestan estas emisiones? O tal vez, si podemos disminuir el coste.

¿Cuál es el coste de mi huella de carbono?

Mobirise

Hace aproximadamente un año, se leía en los titulares de los medios de comunicación especialistas en energía, que el precio de la tonelada de CO2 en el mercado europeo, había duplicado su valor en tan solo un año, hasta alcanzar de 29,78€ por tonelada(ton) a finales de agosto, para estabilizarse en torno a 25€ a lo largo del año.

El coste del derecho de emisión de CO2 es un coste que asumimos los consumidores sin tener el poder de negociación directa. Mas allá de la selección del proveedor que contratemos, ya que para él es inevitable incorporar este coste, a los costes de generación: como el coste de combustible, operación y mantenimiento entre otros.

El precio que paguemos por cada kW consumido dependerá del origen de la energía y la cantidad que consumimos, que, a su vez, dependerá de la fuente de generación que tenga nuestro proveedor. El impacto del costo del CO2 dependerá directamente del origen de la energía que compramos, cuanto mayor contaminante sea la tecnología del proveedor mayor será el precio que estemos pagando por la energía, sin embargo, no basta con tener una contratación óptima o discriminación horaria.

La opción más eficaz para poder disminuir estos costes es la autogeneración, es decir, generar nuestra propia energía, a partir de fuentes renovables que están exentas de costes de emisión, ya que son consideradas energías limpias. 

Otra medida que influye directamente en la disminución de los costes de energía es la incorporación de medidas de eficiencia energética, en la que también se debe hacer énfasis en la adopción de medidas de ahorro energético que disminuyan nuestra demanda y a su vez las emisiones de CO2.

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